Trabajar un síntoma físico, o algo en tu realidad que no te permite vivir plenamente, implica iniciar un proceso. Un camino de consciencia que te invita a comprender tu vida desde un lugar diferente.
La Bioexistencia Consciente propone comprender tu vida desde un lugar diferente. Aquello que hoy vivís como un problema tiene la llave para que tu vida sea plena.
Es posible trabajar todo tipo de síntomas: dificultades en tus vínculos, en la pareja, en la familia, en el ámbito laboral, en la economía o en cualquier otra área de tu vida.
El síntoma no es un enemigo al que hay que combatir, sino un aliado que muestra que hay algo que necesita ser visto, comprendido y transformado.
A lo largo del ciclo exploramos, juntos, distintos momentos y capas de tu historia:
Situaciones que te marcaron
Momentos de tu vida que dejaron huella.
Emociones de la niñez
Lo que no pudiste expresar entonces.
Gestación
Las emociones de mamá durante tu gestación.
Concepción y nacimiento
Las circunstancias que los rodearon.
Historia familiar y transgeneracional
Sos parte de un sistema. Muchas de las historias que te atraviesan tienen raíces mucho antes de vos.
No se trata de buscar culpables ni de quedarte atrapado en el pasado. Se trata de comprender para transformar.
Porque cuando comprendés tu propia historia, podés empezar a escribirla de otra manera.
La Bioexistencia Consciente no llegó a mí por casualidad. O yo no llegué a ella por casualidad.
Durante mucho tiempo estuve buscando: entenderme, conocerme, encontrar respuestas y, sobre todo, encontrar mi propio camino. Necesitaba salir al mundo, atravesarlo y dejarme transformar por él. Así fue como, en 2018, dejé Buenos Aires, mi ciudad natal, para comenzar mi gran aventura.
Durante un año y medio recorrí Latinoamérica, desde Argentina hasta México. Luego viví en Alemania, Nueva Zelanda, Tailandia e Italia. Hoy vivo en España.
Cada lugar, cada cultura, cada vínculo y cada experiencia fueron dejando algo en mí. Aprendí a moverme de lo conocido, a convivir con la incertidumbre, a soltar estructuras y a escucharme de una manera diferente. Y mientras recorría el mundo, también recorría mi propio mundo interno.
Desde 2012 venía haciendo un camino interno a través del yoga y las terapias holísticas: Reiki, Registros Akáshicos y muchas otras prácticas que me acompañaron en distintos momentos. Pero algo faltaba. Tenía muchas herramientas, pero sentía que ninguna estaba completa.
En 2019, en medio de este viaje interno y externo, alguien me habló por primera vez de Humano Puente. Y llegué a la Bioexistencia Consciente: una mirada que integraba muchas de las preguntas que me habían acompañado durante años. Entendí por qué viajaba, por qué necesitaba vivir con el dinero al límite, por qué sentía que nunca tenía tiempo suficiente. Llegué a unir esos dos caminos que durante tanto tiempo había recorrido: el exterior y el interior.
Hoy soy Consultora en Bioexistencia Consciente de Humano Puente y acompaño a personas en sus procesos individuales de autoconocimiento y transformación.
No me considero alguien que tiene las respuestas para la vida de los demás. Soy, ante todo, una persona que también está recorriendo su propio camino. Y quizás sea justamente eso lo que más me gusta de acompañar: encontrarnos desde un lugar humano, sin recetas, para mirar juntos aquello que quizás durante mucho tiempo no pudimos ver.
Conocernos no significa convertirnos en otra persona. Muchas veces significa, simplemente, volver a nuestra propia esencia.
Estos son los medios para comunicarte conmigo
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